Hoy os hablaré de dos productos que me han perseguido durante toda la vida,la vaselina y los pinta labios... y por favor,dejar ya de imaginarme corriendo delante de un pinta labios gigante jaja.Los odio con todas mis ganas, me dan mucho asquito desde que en mi clase de sexto de primaria,los niños untaban el dedo en los frascos de vaselina,y se la comían.
Poco después,en cuarto de E.S.O, llegó un repetidor a mi clase que también tenía la costumbre de comerse los pinta labios y las vaselinas labiales en forma de barra. El chico,en lugar de traerse el típico bocata para el recreo,sacaba su barrita de pinta labios y se la comía. Lo cierto,es que ahora mirándolo desde otra perspectiva, creo que tenía un problema,porque iba a barra por día y teniendo en cuenta que no solo se comía las barras de vaselina,sino que también las de pinta labios,creo que podría llamársele el "comebarras". Lo que me pregunto es de donde sacaría los pinta labios, porque o su madre tenía una tienda de maquillaje en casa,o el niño las compraba expresamente para comérselas en el recreo. Asquito me daba de verdad,además el tío era muy guarro y se embadurnaba toda la cara del color de pinta labios..así que,unos días iba de rojo pasión,otros de rosa fruit...
Lo mejor de todo,es que en esa época,las niñas de mi clase empezaron a pintarse como puertas,así que,cuando se les quitaba el pinta labios,se lo pedían a él.
Desde entonces no puedo ver,usar ni oler las barras de labios ni las de vaselina...aunque teniendo en cuenta que el chaval este también tenía la costumbre de graparse los brazos y la cabeza,podría haber cogido asco también a las grapadoras.
Poco después,en cuarto de E.S.O, llegó un repetidor a mi clase que también tenía la costumbre de comerse los pinta labios y las vaselinas labiales en forma de barra. El chico,en lugar de traerse el típico bocata para el recreo,sacaba su barrita de pinta labios y se la comía. Lo cierto,es que ahora mirándolo desde otra perspectiva, creo que tenía un problema,porque iba a barra por día y teniendo en cuenta que no solo se comía las barras de vaselina,sino que también las de pinta labios,creo que podría llamársele el "comebarras". Lo que me pregunto es de donde sacaría los pinta labios, porque o su madre tenía una tienda de maquillaje en casa,o el niño las compraba expresamente para comérselas en el recreo. Asquito me daba de verdad,además el tío era muy guarro y se embadurnaba toda la cara del color de pinta labios..así que,unos días iba de rojo pasión,otros de rosa fruit...
Lo mejor de todo,es que en esa época,las niñas de mi clase empezaron a pintarse como puertas,así que,cuando se les quitaba el pinta labios,se lo pedían a él.
Desde entonces no puedo ver,usar ni oler las barras de labios ni las de vaselina...aunque teniendo en cuenta que el chaval este también tenía la costumbre de graparse los brazos y la cabeza,podría haber cogido asco también a las grapadoras.
El comebarras en un acto social
desde la música: Los piratas- el equilibrio es imposible
Un besoooo!!!
